Tras 24 horas de iPad-emia ya podemos asegurar que hay dos tipos de personas: las que se van a comprar un iPad ahora y las que los comprarán tarde o temprano, una afirmación que puede resultar algo arriesgada, pero es que el iPad representa el primer producto informático destinado realmente (y con acierto) a un público global. Y esa es la clave.
El iPad es un tablet que, a diferencia del iPhone, que revolucionaba un mercado maduro en el que ya existía una gran competencia, viene a abrir segmento absolutamente nuevo destinado a hacer realmente fácil y sencillo el consumo de contenidos digitales y que nada tiene que ver con los ordenadores, ni los netbooks, a los que no pretende sustituir. Este mercado reinventado unifica algo tan común como la televisión, los periódicos, la web y las comunicaciones personales.
El iPad está orientado a todo el mundo, pero en especial para esas personas que ahora se ven obligadas a usar/comprar un ordenador para acceder a cosas tan habituales de Internet como las redes sociales, el correo electrónico, la Web y demás herramientas digitales. Sencillamente no trata de sustituir a nada, sino de dar un paso adelante en el uso habitual de la informática, además de reducir la brecha digital en los extremos generacionales: los niños y las personas mayores
Ojo, que el iPad tiene muchas carencias, pero lo importante es lo que representa y sus aplicaciones, no el hardware que evidentemente evolucionará según el clásico método Apple. Ojalá el resto de las marcas se den cuenta del potencial de este tipo de tablets.
Vía clipset.net

