Parece que Sony Ericsson está siguiendo el camino de Nokia, su más cercano competidor.

La compañía acaba de revelar que ha tenido que llamar a inversores externos para hacer frente a la pérdida de los 164 millones de euros sufridos en el pasado trimestre.

Las ventas de productos de la compañía han caído más del 40%, a pesar de que en el período comprendido entre julio-septiembre sus ventas aumentaron un 2%, lo que la obliga a asegurar unos 455 millones de euros de inversores, y ni el recorte de personal parece haber surtido efecto. Ahora planea un recorte presupuestal que llegaría a los 500 millones de euros, aunque no se ha especificado qué áreas se verán afectadas.

Pero lo peor parece no haber pasado aún, ya que algunos allegados a la compañía vaticinan una disminución del orden del 10% en las ventas para el año entrante.

Aún así, Sony Ericsson se muestra optimista, ya que los primero análisis anunciaban un caída aún mayor a la sufrida, y ha declarado que todo se debe a su nueva estrategia de transformación.

En cualquier caso yo me pregunto:  ¿Será este el declive de Sony Ericsson?

Vía Móvil de Lujo

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